Desde la aparición de la Web 2.0 se ha abandonado por completo el esquema productor-consumidor, propio de la Web 1.0. Actualmente los productores de contenido no son sólo productores, sino también consumidores, y viceversa. Por lo tanto, todo aquel que antes era un mero espectador, ahora puede participar ilimitadamente y generar contenido en la web. Por ejemplo, a través de las redes sociales y los blogs.
Desde hace relativamente poco se ha empezado a hablar de la Web 3.0 o Web semántica. Se trata de una extensión de la Web 2.0 y consiste en dotar a la web la capacidad no sólo de almacenar datos, sino también entender todo lo que contiene.
La creación de la Web 3.0 puede considerarse un gran avance en el mundo de internet. Sin embargo, darle la posibilidad a una máquina de entender la información que buscas y compartes en internet puede ser peligroso. Según El País, «Nuestra información personal se manda a una amplia red de destinos, algunos controvertidos» (20 de marzo 2019). De hecho los dispositivos retienen la información de tus búsquedas y la analizan, para posteriormente hacer negocios con esa información, por ejemplo a través de la publicidad.

Uso del teléfono inteligente. [Fotografía]. Obtenido de Encyclopædia Britannica ImageQuest.
https://quest.eb.com/search/132_1553757/1/132_1553757/cite
Bajo mi punto de vista, esto no es un problema sin solución. Los usuarios debemos poner de nuestra parte para evitar que los dispositivos tecnológicos accedan a nuestra información y conversaciones privadas. A mi juicio, creo que debemos empezar por controlar la configuración del micrófono en cada uno de nuestros dispositivos y evitar hacer uso de aplicaciones que puedan acceder más fácilmente a esa información.
Por otro lado, al hacer uso de las nuevas tecnologías debemos ser críticos a la hora de obtener información. No todas las páginas web están especializadas en los temas que tratan, aunque así lo creamos. Por lo tanto, debemos evaluar los sitios web antes de hacer uso de la información que nos ofrecen. Los factores que debemos tener en cuenta para analizar cualquier página web son los siguientes: la dirección de la página web, la autoridad, la actualidad de la información y la calidad/ fiabilidad.
Para entender esto, vamos a analizar cuatro páginas web: dos de ellas sobre el cáncer de pulmón, y en las dos restantes compararemos dos noticias antiguas y veremos el tratamiento que se da en ambos medios.
Páginas sobre el cáncer de pulmón:
La primera página sobre el cáncer de pulmón se trata de una página web con dominio «.com». A pesar de ser una página web y no una web personal, vemos claramente que el artículo sobre el cáncer tiene un autor. Tras pinchar en su perfil podemos comprobar que no es un especialista en el campo de la medicina, sino que es un apasionado de internet y las nuevas tecnologías. Por lo tanto, la información que nos proporciona no es demasiado fiable. Además, en la parte inferior de la página web nos da la posibilidad de añadir comentarios libremente y, de este modo, poder interactuar con el autor del artículo.
Por otro lado, la segunda página también se trata de una página web y tiene dominio «.gov». Al tratarse de este modo de una página gestionada por el gobierno de los Estados Unidos podemos considerarla desde un principio como una página web fiable. Además, también podemos ver que la última actualización de la página es reciente (2 de octubre 2019) y la información disponible está en formato de enciclopedia médica.
A modo de conclusión, es evidente que la segunda página web sobre el cáncer de pulmón es mucho más fiable y nos proporciona información de una calidad superior a la primera.
Páginas antiguas:
Por otro lado la noticia de La Razón trata de defender desde un principio a Andrea Fabra poniendo el siguiente ejemplo: «Pero es que el PSOE ha dado a entender que la parlamentaria soltó semejante expresión justo en el momento en el que el miércoles Mariano Rajoy anunciaba un recorte en la prestación por desempleo. Traducción socialista: "Fabra ha ofendido a los cinco millones de parados"». (La Razón, 14 de julio 2012).
En definitiva, creo que todas la páginas web están llenas de subjetividad y las noticias están todas alimentadas de alguna forma por un ideal político. Por lo tanto, considero que internet manipula en cierto modo nuestras propias opiniones acerca de cualquier tema, haciéndonos ver lo subjetivo como objetivo.
Lóbulos parietales en el cerebro, obras de arte. [Fotografía]. Obtenido de Encyclopædia Britannica ImageQuest.

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